¿Cómo interpretar el deseo empresarial?

Estudia Hablar en Público

El deseo de todo buen empresario es:

  1. En toda relación humana viene un determinad deseo de marcar un punto de partida, un recorrido y una finalidad. En este caso las relaciones laborales, deben ser de las relaciones en los negocios y en las empresas también podemos identificar un deseo que va más allá de la intención simple de realizar una determinada actividad empresarial.
  2. Es un deseo que aparece en forma de la motivación para crear, un camino hacia dónde dirigirse, será este el que marque las elecciones entre la derecha y la izquierda ante una encrucijada. Algunas de estás decisiones que tanto a nivel técnico como racional, a los consultores nos puede parecer equivocadas y en ocasiones identificamos otras más óptimas, es por ello que debemos entender cuáles son las mejores en aquel momento y situación sabiendo escuchar el deseo del empresario.
  3. Esta es la perspectiva de una consultora, podemos agregar un valor añadido a nuestro trabajo sabiendo escuchar, aunque escuchar no nos sea fácil, porque implica oír aquello que el empresario nos está diciendo con palabras, más aquello que las palabras no expresan. Supone atender la demanda de la persona que requiere de nuestros servicios y ésta no siempre coincide con la opinión que como profesionales podamos tener la necesidad de aquella empresa, dónde debería ir en un futuro, de hasta qué punto debería crecer, no se traduce siempre en encontrar el candidato que hará triunfar a la empresa, por lo menos tal y como se puede entender esta frase en una primera lectura.
  4. Cómo atender la  correcta la demanda del empresario deberemos intentar captar su deseo y respetarlo, ya que este deseo es el que ha llevado a su empresa al punto en el que se encuentra y ha marcado la evolución de la misma. Como profesionales podemos y debemos aconsejar la mejor opción en cada caso pero teniendo en cuenta la realidad que tenemos ante nosotros y en esta realidad conviven personas con sus relaciones humanas y profesionales, así como cada una de sus ideas, sus expectativas y sus deseos. No tenerlos en cuenta puede llevar al fracaso a un excelente profesional que hayamos recomendado si éste no encuentra en la empresa el marco apropiado donde desarrollar todo el talento que se posee.
  5. Mientra que estamos en un entorno es cierto un cambio en el que las nuevas tecnologías nos permiten una evolución a ritmo acelerado y que ello favorece a la movilidad de las personas en distintos empleos dotándolas de una empleabilidad mayor cuanto mayor sea la experiencia acumulada. Y si bien las herramientas han cambiado a una velocidad impensable hace unos años, las personas afortunadamente  seguimos siendo personas con ideas, sentimientos y deseos. A nosotros nos corresponde, como profesionales de organizaciones, interpretar el deseo del empresario a través de su demanda para ayudarle a escoger a las personas que le acompañarán en el trayecto de llevar a su organización a buen puerto, a triunfar tal y como se debe entender este término en el contexto a que nos referimos.
  6. Cuando me encuentro en la casa de un cliente mi experiencia me aconseja observar su realidad, escuchar sus demandas y oír cada uno de sus deseos. Sólo con estas premisas puedo empezar a trabajar, si quiero aportar valor añadido a los resultados de mi actuación tanto a la organización como a los profesionales que buscan desarrollar y así poder aplicar al máximo su talento.

 

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