¿CÓMO ESTUDIAR Y PREPARAR UN EXÁMEN? SEGUNDA PARTE

Por: Lic Eglis Gaínza Moreno.

Les propongo en esta segunda parte algunas consideraciones sobre cómo estudiar y preparar un exámen, quizás les parezcan obvias, pero les puedo asegurar que no lo son: Hablemos por ejemplo del espacio: Es muy positivo tener un rinconcito de estudio, dentro de las posibilidades individuales. Si no hay espacio físico, al menos condicionarnos en lo mental.

La luz es muy importante, una luz demasiado fuerte cansa la vista, una luz demasiado débil la fuerza innecesariamente. Si está dentro de sus posibilidades, utilizar un velador que se focalice en el texto y no en sus ojos… no tenemos que ver nuestros ojos sino el papel, el libro… así que lo que debe estar iluminado es el texto. Y si vamos a escribir la luz debe venir del sentido opuesto es decir: si somos diestros de la izquierda, si somos zurdos de la derecha. Muchas personas estudian con la radio o el cantante favorito en la oreja… eso no es muy positivo, les explico por qué:  La mente no puede estar en dos lugares a la vez. O ve a la joven a o ve a la anciana, lo que es figura, pasa a ser fondo para que lo que era fondo pase a ser figura. No podemos ver las dos imágenes simultáneamente… mejor dicho: si las podemos ver… lo que nuestro cerebro no puede hacer es procesarlas juntas. Lo mismo sucede con el oído, si estoy cantando el tema, no puedo estar prestándole atención a lo que leo… o una cosa o la otra. El silencio absoluto tampoco es bueno… y les explico por qué: por un lado, porque cuando las personas quieren silencio absoluto es porque han sacado la conciencia de sí y la han colocado en el exterior. IMPOSIBLE INTRODUCIR UN APRENDIZAJE y por el otro, el silencio absoluto no es posible, ni siquiera en un convento… está la heladera con su amoroso motor que se enciende de improviso y nos da un infarto, el timbre, el ruido del viento en la ventana, el celular, la tele del vecino, el lavadero de autos de la cuadra, las bocinas de los autitos, la canilla que gotea y no nos habíamos dado cuenta HASTA AHORA, el hijo de la vecina que juega a la pelota y la nena que se le ocurrió cantar el reguetón de moda y parece como si estuvieran matando un gallo en nuestro departamento.

En fin… es muy complicado lograr un silencio absoluto. Si, estarán pensando: si no conviene escuchar música, y tampoco el silencio. ¿Qué se supone que hagamos?

Les propongo dos alternativas: Una es la música instrumental, con un volumen bajo. La otra es lo que se da en llamar “ruido blanco” bien podría ser un reloj puesto cerca de nosotros. Momento… ¿Qué es un sonido blanco? Nuestro cerebro tiene demasiado trabajo… son cinco sentidos, y procesar la información que le trae cada uno es extenuante… cuando algún estimulo se vuelve permanente, se deja de registrar, así de simple. Por ejemplo, nos ponemos un perfume a la mañana y para mediodía hace rato que ya no lo sentimos… Las personas que viven cerca de las vías del tren ni lo sienten… están acostumbrados a las vibraciones y al ruido… pero si va a visitarlos alguien no puede dejar de mencionarlo cada vez que pasa un tren mientras los habitantes de la casa lo miran con ternura. Como los nenes, cuando aprenden a decir agua, agua… cada vez que ven un charco, si llueve, si toman agua, si se bañan… agua, agua, agua… y uno dice “si, agua, agua” mientras mira para arriba. Uno está acostumbrado a ver agua… no le causa ninguna emoción ver un charquito.  Si me preguntan qué tipo de música instrumental les recomiendo, los clásicos son excelentes para crear un clima de concentración: Mozart, Haidyn. Hay estudios hechos acerca de la música de Mozart y el incremento de la inteligencia. Es que la música que pertenece al periodo clásico tiene una organización matemática que condiciona al cerebro a funcionar en una frecuencia. No por nada le decían “el constructor” a mi amado Mozart. La música, como el reloj… llega un punto en que no se escucha… o mejor dicho: no se registra…pero funciona a nivel inconsciente como armonizador.

Pero por más armonizador que nos pongamos siempre atacan los Distractores: es conveniente cumplir con todas nuestras obligaciones antes de sentarnos a estudiar… porque parecería que se complotan contra nosotros asaltándonos en medio de la lectura: “tendría que planchar”… “pagué la boleta de gas?” “que podría cocinar hoy?” etc.  Otro de los ítems a tener en cuenta es la Predisposición:

quizás alguno no me crea, pero les puedo asegurar que es verdad: la predisposición es el 50% en el éxito frente a un exámen o la comprensión de un texto. Si me siento de mala gana a estudiar, si estoy mal predispuesto… es casi seguro que no entiendo nada, no me acuerdo de nada… porque NO ME IMPORTA NADA. La mayoría de las veces, la comprensión o no del texto surge de una ACTITUD… si me siento pensando: no entiendo, no me interesa, me revienta tener que sentarme a estudiar yo quisiera estar haciendo otra cosa… bueno, justamente…. voy a estar haciendo otra cosa menos atender el significado de lo que leo… es como si nuestros ojos siguieran las líneas, pero nuestra mente estuviera haciendo aquello que nuestro deseo nos indica… entonces: no hago NI UNA COSA, NI LA OTRA. Pierdo tiempo frente al texto, me paso toda la tarde, la mañana o la noche leyendo pero no recuerdo ni una sola palabra de lo que leí… es más, cuantas veces les habrá pasado que se les cerró el libro por accidente y comenzaron a leer y a cuatro páginas de estar leyendo se dan cuenta que se supone que eso ya lo habían leído… pero no recuerdan nada y fue como si lo hubieran leído por primera vez. Debe haber un interés primario, es que sin interés no hay atención. Uds. se han preguntado alguna vez cómo es posible que nos acordemos de memoria una poesía que aprendimos en la primaria, que sepamos recitar los jugadores de nuestro equipo de futbol favorito con la cantidad de goles anotados, nos sepamos de memoria los nombres de los 250 pokemons y sus evoluciones… pero no podamos recordar ese artículo de la constitución nacional que habla sobre el derecho de la correspondencia privada. Como se escribía “please” en inglés, o cual era la diferencia de base entre psicótico y psicópata. ????? SIN INTERES NO HAY ATENCION, SIN ATENCION NO HAY CONCENTRACION, SIN CONCENTRACION NO HAY COMPRENSION, SIN CONCENTRACION NO HAY MEMORIA Ahora bien existe una Diferencia entre memoria y comprensión. Pero les propongo un tercer artículo relacionado con este tema tan importante para nuestra vida cómo saber estudiar y prepararnos para un exámen.

Leave A Reply

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *